sábado, 17 de noviembre de 2012

Templo de Santiago de Chile


El Templo de Santiago fue el segundo templo construido por la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días en Sudamérica , fue el primer Templo de habla hispana.
Fue construido con los sacrificios de los hermanos chilenos su construcción obedecía a un nuevo plan de templos pequeños ideado por el entonces miembro del consejo de los 12 , Gordon B. Hinckley, la palada inicial tuvo lugar el 30 de Mayo de 1981 , fue presidida por el Presidente y Profeta de la Iglesia , Spencer W. Kimball. Tal como vemos en la fotografía de abajo llovía copiosamente el día de la palada inicial , los testigos de ese acontecimiento dicen que se despejó el cielo al momento en que el profeta dio la palada.








La construcción demoró serca de 3 años y requirió un compromiso serio de los miembros chilenos de pagar sus diezmos , hacer su obra genealógica , se establecieron metas para ello, por ejemplo cuando la meta de registros genealógicos estuvo cumplida se le envió el registro como regalo de cumpleaños al Presidente Kimball.

Colocación de la estatua del ángel Moroni.


Templo de Santiago en Construcción , 1983.

Una vez terminada la construcción la iglesia llevó a cabo un programa de "Puertas Abiertas" desde el 24 de Agosto al 8 de Septiembre de 1983, posteriormente se llevaron a cabo los servicios dedicatorios del Templo, desde el 15 al 17 de Septiembre del mismo año.De allí en adelante el Templo de Santiago sería literalmente "LA CASA DEL SEÑOR" un lugar destinado a las sagradas ceremonias que llevan a los hijos de Dios de regreso a la parecencia del Padre.
Parte de los servicios dedicatorios fue la colocación de la piedra angular que contó con la participación de algunos miembros del Consejo de los 12, como Elder Bruce R. McConkie, Elder Packer y el entonces Elder Hinckley.









De izquierda a derecha: Elder McConkie, Elder Packer y  Presidente Hinckley,
 el cual está colocando la piedra angular que reza la inscripción: "CONTRUIDO 1981-1983"

                                                           








Oración Dedicatoria del Templo de Santiago

Pronunciada por Presidente Hinckley  17 de Septiembre 1983.


Oh Dios, nuestro Padre Eterno, santificado sea Tu nombre. Tú eres el gran Elohim a quien honramos y amamos. Solemnemente inclinamos nuestras cabezas ante Ti y venimos a Ti en el nombre de Tu Hijo amado, nuestro glorioso Redentor, el Señor Jesucristo. Nos hemos reunido para dedicar esta casa sagrada, y para alabarte a Ti y a Tu Hijo Unigénito.

Te damos gracias por este día en Tu casa ha sido terminada. Te damos gracias por todos los que han contribuido a su construcción––a Tu profeta quien, bajo inspiración, determinó que se debía erigir un templo en esta tierra, a los santos que han sacrificado mucho y han contribuido generosamente parte de su sustento, y a los fieles pagadores del diezmo de todo el mundo, desde todos los cuales proviene el medio para erigir esta estructura. A aquellos que lo diseñaron y construyeron, y a todos los han ayudado de alguna manera en esta empresa sagrada, expresamos nuestra gratitud

Te damos gracias por Tu profeta escogido, José Smith (Joseph Smith), y por la restauración a través de él de Tu obra en esta la dispensación del cumplimiento de los tiempos, con todos los dones y autoridad correspondientes.

Estamos agradecidos por aquellos que sentaron las bases de Tu Iglesia en esta nación y por todos los que con devoción los han seguido. Te damos gracias por el magnífico florecimiento de Tu obra en esta parte de la tierra y por la estatura que ha alcanzado. Te damos gracias por la fe y la lealtad de Tus santos aquí y en todo el mundo. Bendícelos, Padre. Protégelos de los dardos del adversario y fortalécelos contra las tormentas que puedan amenazar.

Al contemplar las maravillosas bendiciones que vienen a través del ejercicio del santo sacerdocio santo en esta Tu casa, nuestros corazones están llenos de gratitud hacia Ti. Las ordenanzas que se realizarán aquí bendecirán a Tus hijos e hijas para siempre

Y ahora, en nombre de Jesucristo, y por la autoridad del santo sacerdocio con la que estamos investidos, y bajo la asignación de Tu profeta en este día, dedicamos a Ti, nuestro Padre y nuestro Dios, y a Tu Hijo amado, nuestro Salvador y Redentor, este, el Templo de Santiago Chile de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Dedicamos el terreno sobre el que se asienta, la vegetación que lo embellece, el edificio en cada una de sus partes y todas sus instalaciones y equipos, como un templo de Dios, una casa de santidad a la cual Tú y Tu hijo puedan venir como a Su propia morada. Que tu espíritu pueda morar aquí siempre, y que todos los que entren sientan ese espíritu.

Lo dedicamos también para el cumplimiento de las ordenanzas sagradas que han llegado a través de revelación de Ti, para la bendición de los vivos y aquellos de las grandes multitudes de los que han fallecido.

Acepta este Tu sagrado santuario. Oramos para que Tú lo honres con Tu presencia. Vela por él y por la fuerza de Tu poder presérvalo de cualquiera que lo desee contaminar o trate de dañarlo o destruirlo. Reprende a los elementos para que pueda estar protegido contra cualquier catástrofe de la naturaleza, y frustra los malvados designios de los inicuos e impíos que se burlen de los sagrados propósitos para los cuales se ha construido. Que sea un refugio para tu pueblo, una casa de paz, una casa de oración, una casa de amor. Que todos los que entren en sus portales lo hagan con reverencia y respeto a Ti. Que aquí puedan ser renovados sus espíritu y fortalecidos en su fe.

Padre, unimos nuestros corazones y voces en favor de Tu siervo escogido que está ausente de nosotros el día de hoy, aun Tu profeta, Spencer W. Kimball. Tus santos fieles de todo el mundo lo aman. Oramos para que Tú lo bendiga y extiendas su vida de acuerdo a Tu divina voluntad.

Bendice Tu obra en este gran continente de América del Sur el cual forma parte de la tierra de Sión. Bendice Tu obra en esta nación de Chile. Que todo lo que se ha hecho en el pasado sea solo un prólogo a una obra mucho mayor en el futuro. Que haya un número cada vez mayor de barrios y estacas. Que tu pueblo sea reconocido por la virtud de sus vidas. Bendice la tierra con paz y rectitud, y bendice a todos los gobernantes para que Tus hijos e hijas puedan regocijarse en la nación de la que forman parte.

Ahora, Dios Todopoderoso, te pedimos que Tus santos puedan hallar gracia a Tus ojos, que la fe crezca en los corazones de Tu pueblo, que el amor abunde en sus hogares, que el espíritu de Sión se pueda encontrar entre ellos y que ellos sean un pueblo bendecido y feliz. Prospéralos en sus labores. Abre las ventanas de los cielos, y derrama bendiciones sobre los fieles hasta que no haya espacio suficiente para recibirlos.

Que los corazones de los padres se vuelvan a los hijos, y los corazones de los hijos a los padres en una gran labor de salvación llegando desde la vida mortal y más allá del velo a través de las eternidades por venir.

Expresamos nuestro amor por Ti y por Tu Hijo Jesucristo. Lo honramos y le agradecemos como el Redentor de la humanidad. Sabemos que el Suyo es el único “nombre bajo el cielo dado a los hombres, por el que podemos ser salvos”.

Acepta nuestro agradecimiento y escucha nuestra oración, y sírvete vernos con buenos ojos, humildemente pedimos en el nombre de Tu Hijo Unigénito, el Salvador del mundo, el Señor Jesucristo, Amén.



Rededicación de Templo Marzo 2006

La estructura del Templo fue ampliada en un 30% y se incluyó un nuevo bautisterio y nuevas salas de sellamiento , el interior del templo fue ornamentado con materiales propios de la nación de Chile, como el mármol, y el lapislázuli azul , también se usaron maderas nobles propias de la zona, la decoración incluye repetidamente al copihue , flor nacional de Chile, todos estos símbolos expresan que el templo en su totalidad es una ofrenda de este pueblo en particular a Dios, y en realidad lo es pues los santos de principios de los 80 dieron generosamente sus diezmos y ofrendas en tiempos de dificultad e inestabilidad social.

El Presidente Hinckley que el mismo que años atrás tuvo la tarea de dedicar el templo fue quien ahora como profeta de la iglesia de Jesucristo, encabezó los servicios de rededicación.


Durante su visita a Chile el Presidente Hinckley comentó que él había presentado hace años atrás la idea de construir templos de un formato pequeño en varios países, incluso que él había visitado otras zonas de Santiago como el recinto de la actual Estaca de San Bernardo para que se pudiese construir el templo, también y a pesar de su avanzada edad mostró un notorio sentido del humor , entre otras cosas comentó que había visitado Chile en el tiempo en que Salvador Allende había asumido la presidencia de este país , a lo cual el presidente Hinckley comentó que "había gran confusión sobre la faz de esta tierra" y que años más tarde en 1983 visitó Chile en tiempos de el régimen militar de Augusto Pinochet a lo cual el presidente Hinckley comentó "había gran confusión sobre la faz de esta tierra" pero manifestó que se sentía contento de volver y ver que ahora había un orden democrático y pidió una bendición sobre los líderes de Chile.


Copihue , flor nacional de Chile en una puerta exterior del Templo 



Puerta interior del Templo.




Área de espera, Templo de Santiago
Cuarto Celestial

Cuarto Terrestre


"Santidad al Señor , la Casa del Señor"



Oración Rededicatoria  del Templo de Santiago

Pronunciada por Presidente Hinckley -12 Marzo 2006




Oh Dios, nuestro Eterno Padre, nos inclinamos reverentemente ante Ti en esta ocasión sagrada y solemne. Venimos a Ti en el nombre de Tu amado Hijo, nuestro Redentor, el Señor Jesucristo.

Hace veintidós años y medio dedicamos y consagramos esta Tu santa casa. Durante esos años, se ha logrado una obra grande y maravillosa aquí. Miles de personas han recibido las bendiciones y ordenanzas que se ofrecen en Tus templos. Grandes números de aquellos más allá del velo de la muerte se han hecho beneficiarios de las sagradas ordenanzas de la casa del Señor. Se han realizado bautismos vicarios a favor de los muertos, para que ellos puedan seguir adelante en el camino que conduce “a la inmortalidad y la vida eterna”.

Todo esto se ha logrado bajo las revelaciones dadas a Tu instrumento nombrado, aun el profeta José Smith.

Ahora bien, esta santa casa ha sido renovada, redecorada, ampliada, y se la ha hecho más bella y conveniente a los fines para los cuales ha sido diseñada.

Actuando en nombre de Jesucristo, y por la autoridad del santo sacerdocio con la que hemos sido investidos, nosotros dedicamos, rededicamos, y consagramos a Ti, nuestro Padre y nuestro Dios, y a Tu amado Hijo, nuestro Salvador y Redentor, este, el Templo de Santiago Chile de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

Rededicamos los terrenos sobre los cuales se asienta, con la hermosa vegetación que los adorna. Dedicamos y rededicamos el edificio con todas las paredes, habitaciones, instalaciones, mobiliario y equipo que forman parte del mismo, desde los cimientos a la figura culminante de Moroni.

Dedicamos el bello nuevo baptisterio el cual agrega mucho a la función y diseño de esta Tu santa casa y la realización de Tu obra en favor de tus hijos de todas las generaciones.

Todo esto ha sido posible gracias a las consagraciones de Tus fieles Santos de todo el mundo. Bendícelos a ellos por su amor expresado por ti en la observación de la ley sagrada del diezmo. Abre las ventanas de los cielos y derrama bendiciones sobre ellos como has prometido. Bendícelos para que nunca añoren lo que ellos le han dado, sino, más bien, ellos puede beneficiarse de los frutos de Tu generosidad hacia ellos.

Vela sobre esta Tu santa casa, te rogamos. Que ninguna mano vil la profane de ninguna manera. Que pueda mantenerse firme contra los elementos que la golpeen. Protégela de los temblores de la tierra. Que sea un lugar de refugio donde Tu Santos puedan venir y encontrar paz mientras estén en comunión contigo.

Bendice Tu obra en esta gran nación de Chile. Que sus ciudadanos puedan disfrutar de las bendiciones de la libertad en todas sus formas. Que Tu obra pueda crecer en fuerza y ​​poder, en tamaño y dimensión. Que las estacas de Sión se encuentren en todas partes en la tierra desde el extremo sur al extremo norte.

Ahora, querido Padre, oramos por tus fieles Santos. Que haya paz y amor en los hogares de Tu pueblo. Que sus hijos crezcan en rectitud delante de Ti con amor para Ti y para Tu Hijo. Que Tus bendiciones descansen sobre todos aquellos que tienen la responsabilidad de dirigir la obre de las misiones, estacas, distritos, barrios y ramas.

Recordamos delante de ti a Tu siervo que está con nosotros este día. Él ha entrado en años. Fortalécelo en su cuerpo y en su mente. Dale sabiduría y revelación, y bendice a sus asociados entre las Autoridades Generales de la Iglesia.

Ahora, querido Padre, bendice a todos los que Te aman y Te sirven en toda la tierra. Que Tu obra pueda crecer y prosperar doquier se establezca. Que Tu pueblo pueda convivir con aprecio y respeto por los demás. Que todos podamos caminar en fe delante de Ti, tratando de hacer Tu voluntad y guardando Tus mandamientos, pedimos humildemente, en el sagrado nombre de nuestro Redentor, Tu Hijo Amado, el Señor Emmanuel, aun Jesucristo, Amén.




VIDEO DE LA REDEDICACIÓN :


  


















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